domingo, 27 de julio de 2014

MILLION MILES: Kylie Minogue

Hey, Darling! I'm sure you still haven't listened to Kylie's new song. It's called Million Miles. It has been written by Kelly Sheehan, Mike del Rio and Jakob Kasher for Kiss Me Once.
I've just found out that living in Spain has some dos, believe it or not! Whereas in the rest of the world Sexy Love has been chosen as the next promotional song of the album...
                                  
... in Spain someone has decided that we should listen to Million Miles first. They've explained this song fits better Spanish musical taste. You don't know yet, but Spain is different!!
 
                          
RIGHT IN FRONT OF YOUR EYES,
JUSTO DELANTE DE TUS OJOS,
WHY CAN'T YOU SEE ME?
¿POR QUÉ NO ME VES?
CAN'T YOU READ ALL THE SIGNS?
¿NO VES LAS SEÑALES? (QUE TE HAGO????, EOOOOO, ESTOY AQUÍIIIIIIIIIIIIIIIII)
WHY CAN'T YOU FEEL IT?
¿POR QUÉ NO LO SIENTES?
CAN WE LOVE JUST A LITTLE BIT HARDER?
¿NO PODEMOS AMARNOS UN POQUITO MÁS?
MY HEART'S BEATING TO THIS DRUM
MI CORAZÓN LATE AL RITMO DE ESTE TAMBOR
IT HASN'T EVEN STARTED
NI SIQUIERA HA EMPEZADO
BUT I KNOW THAT IT'S LOVE
PERO SÉ QUE ES AMOR (lo tuyo, quizás)
CAUSE I FEEL LIKE I'M A MILLION, MILLION,
PORQUE SIENTO QUE ESTOY A UN MILLÓN, UN MILLÓN,
FEEL LIKE I'M A MILLION MILES AWAY
SIENTO QUE ESTOY A MILLONES DE KILÓMETROS
...
WHEN YOU TOUCH MY BODY
CUANDO TOCAS MI CUERPO
I GO WEAK BUT YOU'RE SO HARD FOR ME TO REACH
ME VUELVO DÉBIL, PERO ES QUE TÚ ERES TAN DIFÍCIL DE ALCANZAR...
 
Pero Kylie... ¿no será que no te quiere???????????
 
FEELS LIKE I'M GOING CRAZY
PARECE QUE ME ESTÉ VOLVIENDO LOCA
CAUSE I'M ALWAYS CRAVING FOR YOUR TOUCH
PORQUE SIEMPRE TE ESTOY PIDIENDO QUE ME TOQUES
MY DAYDREAMS ARE AMAZING
MIS DÍAS DE ENSUEÑO SON INCREÍBLES
OH, BOY, YOU'RE NEVER TOO MUCH
PERO CHICO, NUNCA ERES DEMASIADO
 
... este "I can't get enough" (nunca nada es suficiente, es ya todo un himno de la generación zeta que nunca se conforma con lo que tiene. Pero no creas que somos ambiciosos, simplemente somos caprichosos) Éstos son los Black Eyed Peas cantando lo mismo (no me sacio, no me sacio)
                       
 I FEEL SO INVISIBLE, WHY CAN'T YOU SEE ME?
ME SIENTO TAN INVISIBLE, ¿POR QUÉ NO ME VES?
YOU'RE THE ONE THAT I WANT, IT'S SO CLEAR TO ME...
TÚ ERES EL QUE QUIERO, ESO LO TENGO TAN CLARO...
 
Esta frase sí es más antigua. Un@ suele tener un momento en el que decide, y lo dice, sí!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! tú eres a quien quiero. Porque eres tú el/la elegid@. Si ya le pasaba a Olivia Newton John cuando tenía chills in her stomach (mariposas en el estómago)
 
   
(pero no todas las pelis tienen un comienzo tan visiblemente feliz)                         
I FEEL SO INVISIBLE, I FEEL SO INVISIBLE,
ME SIENTO TAN INVISIBLE, ME SIENTO TAN INVISIBLE,
I FEEL SO,
I FEEL SO,
I FEEL SO,
I FEEL SO,
RIGHT IN FRONT OF YOUR EYES, WHY CAN'T YOU SEE ME?
 
Puede que no seas la primera a la que mire.
Puede que siempre tenga algo más importante que hacer.
Puede que se le escape algún día y que no venga de noche a tu zaguán a que sea tu rostro el último que vea, huela, escuche y bese antes de dormir.
Puede que te acuse de ser adicta al drama. Acabáramos.
Puede que ya ni siquiera os quede París.
                                  

 
Puede que te empache de teamos y tequieros pero a ti se te escapen a la vista. Un poco de empirismo, por favor.
Puede que nunca le quites el sueño. Puede que incluso tengáis sexo cuando a él le apetezca. Puede que incluso te dejes la voz en gritos de auxilio pidiendo mimos, pidiendo la visibilidad, y hasta puede que al final pierdas la presencia y la voz. Puede que incluso argumente que se os acabó el amor después de que ambos (AMBOS??? AMBOS????) pasarais por una mala racha. Puede que a la invisibilidad se le una la injusticia histórica o el mal de la memoria de pez, que las desgracias nunca vienen solas.
Y hasta puede que, un millón de puedequés después, os miréis al espejo y os preguntéis: "Hola, ¿nos conocemos de algo?
 
La imagen se titula algo así como Jet-Set. Es de mi nuevo ilustrador favorito. En realidad, nunca lo he tenido. Él es el primero. Y vaya primero; me encantan sus dibujos, y los que hace de muchas de las artistas "divine" de este blog.  Sólo espero que no le importe que le haya cogido la  imagen del blog que aquí enlazo: http://haydenwilliamsfashionillustrations.blogspot.com.es/   .  O simplemente que no se entere, a veces ser invisible, también tiene sus ventajas. :)

sábado, 26 de julio de 2014

YO NO TE DEJO MARCHAR: Rosana y Martina La Peligrosa

Desde el mismísimo instante en que imaginé lo que sería abrir los ojos por la mañana y encontrar frente a mí tu carita de ángel, te propuse el juego de nuestra vida. Vente a mi playita, te dije.
- No me digas que tienes una playa.
- Sí, no tengo escrituras, ni papeles que lo corroboren. Pero es el único espacio de este mundo en el que de verdad creo que soy yo. Yo, sin más, sin ataduras, libre, que no es poco. Podríamos bajar hasta allí cada tarde en bicicleta.
- ¿Y qué haríamos en septiembre?
- Seguir yendo.
Me dijeron las malas lenguas que eras un amor imposible, en los que no debe gastarse demasiado tiempo, que la vida se esfuma, fuuum, y no estoy para vivir utopías. A mi edad. Pero te miro tus ojos negros, y siento que no tendrías repuesto, ni medias tintas, ni imposibles, que si tú quieres, no te voy a dejar marchar.
                                  
 - Me pasaría horas viéndote sonreír. Ahora sé qué significa que el silencio no sea incómodo.
- Me encanta pasear contigo. Qué poco pesan las calles.
- No quiero que te vayas nunca.
- Elijo mi playita. No es cuestión de comodidad. Es cuestión de escenarios.
- Quédate. No quiero perderte ahora.
- Haz tus cosas. Te espero.
- ¿De verdad me esperarás?
- Cuanto haga falta. Estaré pensando en ti.

                            
 
Mi primera visión de tus aguas, el sol mojándome la frente, haz que me quede, para el tiempo, la brisa de la tarde, si me dejas en invierno voy a morirme de frío, cómo suena el rompeolas, el sabor a sal en tus labios, detén el tiempo, que alguien sujete el sol y le quite las pilas a los relojes, cuélguense en el péndulo hasta hacerlo parar, tu sonrisa, nuestros cánticos al aire, tus amigos, tu simpatía, no me dejes marchar, los castillos de arena, la marea alta, las noches cortas, qué hago yo ahora cuando llegue septiembre, me dices que no llegará, ¿ya paraste el calendario? quedémonos el sol, qué haría ahora con el estrés, los madrugones y los malos modos, no, tú no me dejes marchar, vamos a quedarnos aquí con las espadas guardadas, los pies descalzos y nuestras manos enlazadas. Tú no me dejes marchar.
                                    

jueves, 24 de julio de 2014

SIN PALABRAS: La Musicalité

"Concedo lo que quieres, deseo lo que tienes, los dos sabemos cuál es la salida. Mis manos en tu cuerpo, siento tocar el cielo, deseo que empecemos la partida."
Tiras tú primero. Cuestión de caballerosidad. Lo tuyo son los seises. Yo he sacado cinco. Empiezas con ventaja. Este beso no me dice nada. Parece que quieres ganar. Me rechazas el cubilete. Mueves con tu mano. La mía no olvida tus rodillas. Seis. De puente a puente y tiras porque te lleva la corriente. Qué lejos te has ido. No olvidas tu tercera tirada. Ésa que te regala el rey. Veo que juegas a ganar.
"Ya no encuentro las palabras que describan esta sensación. Aunque juegues tú conmigo, jugamos los dos."
Saco cinco. De oca a oca y tiro porque me toca. Corro a alcanzarte, pero me lo pones difícil. Ni me concedes tu rodilla, ni tu otra mano, ni tu duda. ¿De verdad quieres ganarme? Esto es un simple uno. ¿Qué voy a hacer yo en este chorizo western si tú no sabes nada de orgullo masculino?
Caíste en la posada. No sé cómo soportarás dos años sin jugar. No me culpes de tu suerte. No soy dueño de tu destino si te acerco mis labios y me vuelves la cara, dientes largos. Me tocan seis. Cuántas vueltas da la vida en poco tiempo. El rey me concede otra tirada. Al final me hago monárquico. Cuatro más, estamos juntos, qué podemos hacer en el mismo habitáculo si hay pingüinos en la cama...
                                 
"No son las noches que me regalaste, no es lo que me haces o me puedas decir."
Vuelves a la carga. Ni te vuelves para hacerme ademán de despedida. Corres más. De dado ha dado y claro, tiras porque te ha tocado. Tu ambición me deja lejos pero el orgullo me arrastra. Imito tus pasos, y en la oca te adelanto. Curiosa tu carita de preocupación.
"Es el vacío cuando estás distante la razón porque morir."
Calavera, calavera. Muero para volver a empezar. ¿Cuántas vidas tiene un gato, dientes largos?
Sigues tan feliz. No veo dónde andas y me llora el esqueleto muerto de celos. Menos mal que sacaste cinco y te caíste en el pozo. Míranos aquí deseándonos el mal. Tiempo para meditar. Deseo que vuelvas con tu carita lavada. Mis dos tres no dan para mucho, y vuelves con los dientes afilados. Tú quieres llegar a la meta, y yo quiero que me concedas una tregua, para empezar nuestra guerra de dedos largos. Te me apartas ambiciosa. Suelta el dado y déjame que te pincele los pezones con mis dedos largos.
"Ardientes como el fuego, quemarnos en el suelo, ya nada se interpone en mi camino. Me pides que no pare, sentir que falta el aire. Ya no es lo que era, sino lo que ha sido."
 Me propones un scrubble cuando acabemos la partida, pero...
"Yo no encuentro las palabras que describan esta sensación."
Te plantas. Te vas. Cierras. Comienzan los hoy no puedo, luego hablamos, más tarde, perdona, ocupada, no te rayes. Si le das la vuelta al tablero me comerás y te contarás veinte. Esto es cuestión de ganar o morir. Formas puente y me dejas atrapado en esta espera, y tú, cómo no, indiferente. ¿Dónde estás que no te siento? Oú tu es? ¿Cómo pudiste hacerme esto? Mamaoutai. 
"No son las cosas que me das, no es lo que me haces cuando estás, no es lo que me puedas decir."
Un, dos, tres, qué bien juegas al escondite, hide and seek, just give a reason, (we're not broken just bent). Dónde estás. Me has comido. Otra vez. 

                               
   
 
"Es el vacío si te vas, es cuando hablar está de más. Es la razón porque morir."
                                     

                                                       THE END

domingo, 20 de julio de 2014

LA CENA

Son las ocho de la tarde. Voy a empezar a arreglarme. Me he cortado y limado las uñas. El rojo es mi color favorito. Hay una parte de mí que me dice que es de putas, pero tú no le das credibilidad a mi discurso, así que opto por creerte y me pinto mis veinte uñas de rojo intenso. Me he alisado el pelo, y me lo cepillo ligeramente observando cómo el lavabo se puebla de pelos que se han ido de casa como mi hija Laura. Con un poco de esfuerzo me meto en mi vestido negro con detalles rojos como la caperuza de la del cuento. Estoy lista, sólo me faltan mis tacones rojo puta, pero ésos me los pondré cuando David toque el timbre. Ding dong, sonará y verá cómo he dejado la mesa.
Son las ocho y media. Cuando me pongo nerviosa, no sé cocinar, así que he tenido que hablar con Yamir, un excelente cocinero indio que trabaja en el Doner Kebab de abajo. Sí, el mismo que hace que mi piso huela siempre a comida, el culpable de que yo siempre tenga ganas de comer, y por ende, el mismo culpable que ha provocado que tenga que bajarme la cremallera de mi vestido negro antes de que reventemos los dos. Yamir es un cocinero excelente. No está valorado en ese Doner Kebab. Le he pedido que me haga de todo, pero que no me traiga los envoltorios del establecimiento, para que David no tenga dudas de que fui yo la que se pasó media tarde en la cocina. Yo le he dicho a Yamir que se presente a Master Chef, que seguro gana, y montamos un restaurante más cerca de la playa, con más caché, yo haría de pinche o lavaplatos. De la ensalada me encargo yo, de los biscotes con salmón ahumado también. Lo sé. No tengo mérito. He aprovechado que he ido a mear para revisar el anillo vaginal que me recomendaste. No me convence, pero en fin, no sé si debería hacerte caso en todo, guarra que eres una guarra.
Son las ocho cuarenta y cinco. Estoy encendiendo las velas, pero tendré que cerrar el balcón, porque como entre una ráfaga vamos a salir ardiendo todos, hasta los del Doner de abajo. Ya me he puesto los tacones rojo puta, qué bonito se ve todo desde las alturas. Estoy empezando a ponerme cachonda. David es enorme. Esta mañana he cambiado las sábanas y les he puesto el mismo suavizante que tú utilizas. Pero no sé, algo me dice que no va a salir bien, desde que Gustavo me dejó, ha sido imposible recuperar la confianza de María, de Inés, y de todas esas mujeres de las que me hablas.
Ocho cincuenta y cinco. Me he sentado en la mesa. Supongo que eso de la puntualidad británica consiste en que el invitado llega a las en punto de la hora acordada. Bien, le quedan cinco minutos para que devoremos estos dürums variados y nos bebamos el Rioja de ocasión. He estado fantaseando con que de repente me enamoro, y le digo que se quede aquí a vivir, no sé de qué viviríamos, si están a punto de quitarme la casa. Bueno, no hay mal que por bien no venga. Si nos mudamos, dejaré de soportar este olor a kebab que sube constantemente a mis glándulas pituitarias y que me hace ir a la nevera catorce veces por hora. ¿Se puede comprar el amor? David es un tío cariñoso que podría acompañarme el resto de su vida, o mejor el resto de la mía (él debe morir antes, que para eso me saca un lustro). Comprar el amor no sé, pero los créditos de la universidad sí, que no veas lo caros que me salen los créditos de mi Laura. ¿A cuánto está el crédito señores? ¿Quién da más? Y ella sin enterarse de que los he pagado con la tarjeta de crédito de Cetelem, que sigue ofreciéndome el oro y el moro. Algún día voy a tener que fingir mi propia muerte para pagar todas mis deudas. O si no, que me lo pague tu Raúl, que tú sí que has encontrado la gallina de los huevos de oro, nunca mejor dicho, jo, jo, qué poco ingeniosa soy cuando estoy nerviosa. ¡Las nueve! ¡Las nueve! Sé que no es educado, pero voy a darle un buen trago al Rioja antes de que llegue el invitado, y así me pongo los tacones rojo puta. ¿No dicen que un poco de vino favorece la circulación?
Son las nueve y un minuto. Voy a mandarle un whatsapp a David a ver si se ha confundido de calle. Ding-dong. No hace falta. ¡Pero Yamir! ¿Qué haces aquí? Que no, que no, que no quiero nada más, que todo está muy rico, pero no debes aparecer por aquí esta noche. Ay, pobre, si es que no entiende bien el español, y no me voy a poner a explicarle que mi invitado no debe saber que no fui yo quien cocinó. Qué raro. Mi mensaje sólo tiene un check. Se habrá quedado sin cobertura. ¿No dicen que ya no se paga tanto por el roaming?
Son las nueve y media. He llamado al teléfono de David y lo tiene apagado o fuera de cobertura. Aquí estamos mis tacones rojo puta y yo probando los dürums de Yamir, que ni cocina tan bien, ni debería presentarse a Master Chef. Ahora entiendo por qué no sale de ese Doner.
Diez de la noche. Me cago en la cobertura de Jazztel y en la madre que lo parió. No me he separado del teléfono y sin embargo David me ha dejado un mensaje de voz en el buzón. Voy a escucharlo. "Lo siento, Sonsoles. Eres una mujer estupenda, pero no puedo ni debo enamorarme. Perdona mi cobardía."
Diez y media de la noche. Ya me he comido todos los dürums. Mi barriga está a punto de explotar y he tirado mis tacones rojo puta por la ventana. Mañana mismo voy a mi ginecóloga para preguntarle si me puedo quitar el anillo vaginal antes de tiempo. Tengo que tener una charla con Yamir a ver qué coño le ha puesto a los dürums.
                               


 
 

SUMMER: Calvin Harris

El verano, para muchos, puede ser recordado en los mismos términos que un suspiro. Quizás no tanto por su brevedad en el tiempo, sino por la sensación subjetiva de que pasa rápido, porque muchos no queremos que pase, y también porque aunque venimos huyendo de la rutina, establecemos casi sin darnos cuenta una rutina nueva, esta vez confeccionada a nuestro antojo: desayunar tarde, bajar a la playa o a la piscina, volver a comer, dejarnos invadir por el sopor de la tarde o la sobremesa, volver a la playa o a la piscina, o comernos la noche creyendo que los placeres son y van a ser infinitos.
                                    

Puede que sea el mero hecho de estar viviendo una realidad que no es la nuestra, la que nos lleve a mutar sensaciones y sentimientos que no son reales, y que nuestra vida no está dispuesta a acomodar cuando nos vistamos con más prendas. Pero en ese momento, en plena canícula, en los días en que los cielos siempre son azules, la sensación, sea temporal o no, se tiene, que es lo que cuenta.
De esa mutación nacieron amores tan grandes como para escribir la canción más bonita del mundo,
                               
seguro que tú también capturaste una historia en tan sólo un segundo, y quisiste reencontrarte cincuenta años después, porque confundiste el instante con la eternidad, o sientes ubi sunt, que las cosas más importantes de tu vida, se quedaron en el pasado. A veces puede que sea simple obcecación, y lo único que quieres demostrar que este loco de poco se olvida...
En el caso opuesto, la memoria a corto plazo, la de pez mosquito, gana por aplastante mayoría. Ganaron los si-te-vi-no-me-acuerdo, los flashes a las eternidades, y sólo algunos confundimos palabras al aire con contratos de por vida. Vencieron los sólo-aquí sobre los apostemos-por-un-punto-intermedio. Los que tienen memoria de pez salieron ilesos y con la conciencia intacta. Los aspirantes a conservar sensaciones en recuerdos enlatados, como mínimo nos quedamos bizcos después del flash. 
Y de tanta brevedad, se nos hicieron cortos los veranos. Las canciones, en consonancia siempre con la experiencia, por muy largas que sean, han de contener poco y conformarse de un estribillo repetitivo y plácido para los sentidos, cómo si el verano, al final, pudiese resumirse en un instante. Fíjate como David Tavares hace alusión a un momento, y a la vista y al olfato en su AMOR DE VERANO.
   
Calvin Harris hace algo parecido, aunque para los expertos en música electrónica supongo que sin parangón. Para mí no. Se dedica a repetir un estribillo que supongo no nos va a importar balbucear el resto de nuestras vidas, por repetido  y pegadizo.
WHEN I MET YOU IN THE SUMMER
CUANDO TE CONOCÍ EN VERANO
TO MY HEARTBEAT SOUND
AL RITMO DE LOS LATIDOS DE MI CORAZÓN
WE FELL IN LOVE
NOS ENAMORAMOS
(y aunque te parezca que todas las canciones dicen lo mismo, en las canciones de este siglo, uno no se enamora sin que también lo hagan de él, y menos Calvin)
AS THE LEAVES TURNED BROWN
MIENTRAS LAS HOJAS SE PONÍAN MARRONES
(fijaos en la temporalidad del asunto)
AND WE COULD BE TOGETHER BABY
Y PODRÍAMOS ESTAR JUNTOS, CHICA
AS LONG AS THE SKIES ARE BLUE
MIENTRAS LOS CIELOS SIGAN AZULES
Ahora la conjunción "as long as" refuerza la condicionalidad de este amor que no podrá sobrevivir a septiembre.
YOU ACT SO INNOCENT NOW
ACTÚAS DE FORMA TAN INOCENTE AHORA
BUT YOU LIED SO SOON
PERO MENTISTE TAN PRONTO
No le tengas en cuenta la mentira. No fue a propósito, porque de hecho, entonces, estaba confundiendo un instante con toda una ... (te lo sabes).
                                        
   Hablando de él, desde luego, las mejores canciones de Calvin Harris para mí son en las que él mismo le pone su voz de británico macarra, ¿te acuerdas de Feel so close?
   
Por cierto, esta noche, Sonsoles, que lleva unos días soñando ser la chica de Ace of Base, o Inés, o La flaca, o cualquier María que sea capaz de dar más pasitos "palante" que "patrás", tiene un plan estupendo. Consciente de lo pasajero que es el verano, se ha dejado convencer por Lourdes para que invite a cenar a David (deivid), un británico que Lourdes tiene como vecino sólo hasta el veinticinco de julio.
- ¿Y por qué tengo que invitarlo yo?
- Así te verá como una mujer moderna, tonta.
- Acabáramos.
- ¿Qué te vas a poner? Ponte aquellos tacones que te compraste en Zara el año pasado para la boda de tu primo y que al final no te atreviste a ponerte.
- Parecía una puta con ellos.
- Qué va. Eso lo dices tú. Póntelos, que ya sabes que mide casi dos metros el tío.
- Ya veremos, lo mismo lo recibo en bragas y así acabo antes.
- Cuéntamelo todo.
- Sí, pero no te alejes demasiado. Lo mismo tienes que llamar a los bomberos.
Ni se te ocurra perderte esta noche el Summer Love de Sonsoles que le narrará a su amiga Lourdes casi en directo entre las nueve y las diez de la noche...